Puentes · Raíces legislativas

1940: el año en que Cuba puso el trabajo en la Constitución

Cómo nació el marco legal que por primera vez protegió al trabajador cubano, y por qué sus principios todavía se citan hoy.

Serie de legislación cubana · Puentes
Constitución
de 1940
Cuba

El 10 de octubre de 1940 entró en vigor una nueva Constitución cubana, firmada meses antes, el 5 de julio, en la histórica Guáimaro. Entre sus páginas, por primera vez, el trabajo dejó de ser un asunto que se arreglaba entre patrón y obrero puerta adentro, y pasó a ser un derecho escrito y exigible.

El país que llegó a 1940

Cuba llegaba a esa fecha después de una década dura. La Gran Depresión hundió el precio del azúcar, del que dependía casi toda la economía. La corriente migratoria que había alimentado la fuerza laboral desde finales del siglo XIX se había cerrado. Y entre 1930 y 1933 el país vivió una revolución que tumbó al gobierno de Gerardo Machado y dejó al Estado bajo presión de un movimiento obrero cada vez más organizado.

Esa organización no era nueva. Desde 1890 los talleres, los cocheros, los cigarreros, los panaderos y otros gremios venían en huelga por mejores condiciones. Para finales de los años treinta, ese movimiento ya tenía estructura nacional: en 1938 se celebró el Primer Congreso Provincial de Trabajadores de La Habana, y en 1939 nació la Confederación de Trabajadores de Cuba.

Una asamblea que se transmitía por radio

La Convención Constituyente se reunió entre 1939 y 1940 con delegados de posiciones muy distintas: liberales, comunistas, auténticos y representantes del gobierno de Fulgencio Batista, que entonces gobernaba dentro de una coalición con apoyo de las fuerzas obreras. Las sesiones se transmitían por radio a todo el país, así que cada debate era también un acto público.

El resultado fue un pacto: el Estado se comprometía a intervenir en la economía y a proteger al trabajador, y a cambio se mantenían las bases del sistema económico existente. No fue una revolución en el papel, fue una negociación que quedó por escrito.

Qué quedó garantizado

Los artículos 61 al 72 de la Constitución de 1940 fijaron, entre otras cosas:

Por primera vez, el convenio que un sindicato firmaba con una empresa tenía la misma fuerza que una ley.

Para qué se hizo

El objetivo era simple de explicar aunque difícil de lograr: sacar al trabajador de la negociación desigual, caso por caso, con su patrón, y ponerlo bajo la protección de un texto que ningún gobierno ni empresa podía ignorar sin violar la ley. El artículo 72 fue clave en esto: le dio rango constitucional a los convenios colectivos, así que un acuerdo firmado por un sindicato dejó de depender de la buena voluntad del empresario para cumplirse.

Por qué sigue teniendo vigencia

La Constitución de 1940 fue considerada, en su momento, una de las más avanzadas de América Latina en materia social. El texto quedó suspendido en 1952, tras el golpe de Estado de Fulgencio Batista, y fue formalmente sustituido primero por la Ley Fundamental de 1959 y más tarde por la Constitución socialista de 1976. Aun así, buena parte de su lógica laboral —el contrato individual, el convenio colectivo, la protección frente al despido— siguió sirviendo de base para la codificación laboral cubana posterior, incluido el Código de Trabajo de 1984.

Para quien hoy vive fuera de Cuba, conocer este texto no es un ejercicio de nostalgia: es entender de dónde vienen ideas que hoy se dan por sentadas en muchos países —jornada limitada, salario mínimo, protección a la maternidad— y que en Cuba se pelearon y se escribieron primero en 1940.

Fuente
  1. Cuba. Gaceta Oficial de la República de Cuba, n.º 464, 8 de julio de 1940 — "Constitución de la República de Cuba" (publicación original). Facsímil digitalizado: Digital Library of the Caribbean (Universidad de Florida)
  2. Cuba. Gaceta Oficial de la República de Cuba — colección histórica digitalizada: HathiTrust Digital Library

Nota editorial: esta es la publicación original de 1940, no un resumen posterior. El gobierno que la emitió ya no existe y no hay un ".gob.cu" de esa época, así que el documento se consulta a través de los facsímiles conservados por estas dos bibliotecas universitarias. Ambos enlaces requieren JavaScript para visualizarse.